Bolivia asiste a cita del Departamento de Estado contra “el terrorismo político de extrema izquierda”

El canciller boliviano Fernando Aramayo (der.) junto a sus pares de Argentina Pablo Qurino (izq.) y de Paraguay Rubén Ramírez (centro), en el encuentro en Washington/Cancillería

El canciller Fernando Aramayo participó en Washington en una reunión ministerial convocada por el Departamento de Estado de Estados Unidos para hacer frente a lo que el gobierno estadounidense denominó “terrorismo político de extrema izquierda”. El encuentro reunió a representantes de más de 60 países.

La cita, realizada este jueves bajo el nombre de “Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político”, fue presidida por el secretario de Estado de EEUU Marco Rubio.

Bolivia reafirma que todo intento de quebrantar el orden constitucional mediante acciones terroristas o de violencia, financiadas por el crimen transnacional, constituye una amenaza para nuestra democracia y para la estabilidad regional. Ninguna democracia puede permanecer indiferente frente a organizaciones criminales que utilizan recursos ilícitos para socavar las instituciones democráticas”, señaló la Cancillería en un comunicado.

Según una nota del Departamento de Estado, la reunión se centró en analizar el resurgimiento del “terrorismo político de extrema izquierda” y coordinar una acción conjunta “más firme para reforzar las defensas de primera línea y subsanar las lagunas que los terroristas siguen aprovechando”.

“Es una amenaza real y transnacional que ha existido durante décadas, pero que ahora experimenta un resurgimiento (…) Pueden llamarse anticapitalistas, antiimperialistas, comunistas, anarquistas o marxistas. Pero su naturaleza fundamental es siempre la misma: un resentimiento ponzoñoso, disfrazado con el lenguaje de la igualdad, la justicia y la liberación”, indicó Rubio en el discurso de apertura, reflejó El País.

Según Washington, las acciones de la extrema izquierda se manifiestan “en actos terroristas violentos en todo el Hemisferio Occidental, Europa, Asia y otros lugares”.

La nota de prensa señala que estos hechos no son aislados, sino que reflejan una “estrategia deliberada y motivada ideológicamente para desestabilizar las sociedades libres, atacando violentamente nuestros sistemas políticos y económicos”.

La violencia incluye ataques contra ciudadanos, funcionarios públicos, fuerzas del orden y otros objetivos.

Atacan oleoductos y gasoductos; ferrocarriles; redes eléctricas y laboratorios; y los símbolos físicos y tangibles del poder y la invención”, añadió Rubio.

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